Hemos incorporado un desfibrilador semiautomático y formado a personal y voluntariado para actuar ante posibles emergencias cardíacas, reforzando la seguridad de nuestras instalaciones.
En el Banco de Alimentos hemos dado un nuevo paso en nuestro compromiso con la seguridad y la protección de las personas, con la adquisición de un desfibrilador externo semiautomático (DESA) y la realización de la correspondiente formación para su correcta utilización.
Con esta iniciativa, el Banco se convierte en un espacio cardioprotegido, reforzando su capacidad de respuesta ante una posible parada cardiorrespiratoria y mejorando la seguridad de sus instalaciones y alrededores, donde diariamente desarrollan su labor trabajadores y voluntariado, y se atiende a familias en situación de vulnerabilidad.
Queremos expresar nuestro agradecimiento a PREVENCIÓN MELILLA S.L. por su implicación e interés en hacer posible esta iniciativa.
Con esta actuación, el Banco de Alimentos de Melilla reafirmamos nuestro compromiso no solo con la atención a las familias más necesitadas, sino también con el bienestar y la seguridad de todas las personas que forman parte de la entidad o acuden a sus instalaciones.








